domingo, abril 14, 2019

El juego

He leído cientos de posts filosofando sobre este tema, venga a discutir, venga a discernir sobre qué es mejor, venga a ver quien la tiene más larga.
Y mira tú por donde me apetece dar mi opinión, que no es mejor ni peor ni más verdadera, es la mía.
El estilo de vida.
Pues no, porque la vida es muy larga y muy bonita a veces y muy chunga otras y hay que hacer de todo y servir para todo. Porque a veces me molesta que me hagan las cosas, porque a veces me apetece descontrolar, porque siempre hay una persona por encima de un rol . Porque un sumiso 24/7 para mí sería un coñazo porque no me apetece ser Dómina de 24/7, que los esclavos dais muchísimas satisfaciones pero mucho trabajo también (esa es la paradoja del Dominante).
Habrá gente que lleve el Femdom incorporado de serie y me parece genial aunque no me lo crea, lo importante es que se lo crean ellos y lo disfruten que yo ahí no me meto.
La Pantomima.
Eso es lo que más abunda sobre todo online. Mucho blablabla, mucha cibermierda, mucho protocolo, mucha entrega a distancia y sesión por cam (que me gustaría ver que pasa cuando se apaga la cámara).
Los más osados dan el paso de ciberpantomima a pantomima en vivo. Y la realizan con todo detalle y mimo. Una escenografía perfecta, un protocolo exquisito, vestuario, atrezzo... Unas sesiones preciosas... A quien le satisfaga pues perfecto, pero no es para mí, me chirría un poco.


El juego.

Para mí esta parte de mi vida es un juego. Y juego porque me gusta, me divierte y me excita. No juego a esto para follar. Porque tengo todo el sexo que necesito en casa, se me sale el sexo por las orejas, tengo más sexo del que puedo tragar. Pero, aunque no fuera así, tampoco necesitaría interpretar el papel de Dómina para follar todo lo que me diera la gana o más.

Juego porque es emocionante, cada paso es un reto, cada avance una aventura.

Juego porque es divertido, disfruto con los triunfos y aprendo de los fracasos.

Juego porque es excitante. Conseguir un sumiso pendiente de mí y entregado a mi placer me pone, me pone mucho. No es lo único que me pone pero es una sensación que me encanta. La sensación de poder, de ser adorada y tratada como una Diosa me pone, sí.

Y no deja de ser un juego porque no me considero mejor o superior a mis sumisos. Puedo bajar a dar un abrazo o llevarle un ibuprofeno a mi sumiso si se encuentra mal. No me cuesta entrar y salir del rol porque siempre soy yo, en distintas facetas y situaciones pero siempre yo, no es un disfraz.

Pero esto no significa que mi juego sea ligero, o superficial, o simple. Mi trabajo es conocerte, saber hasta donde puedo llegar contigo, medir tus capacidades para no sobrepasarte y que me entregues tu confianza, romper tus esquemas y límites cuando estés preparado... Yo hago mi trabajo, me lo tomo muy en serio y para que todo salga bien y todos disfrutemos hay normas que son inquebrantables. La más básica es obvia, no hay posibles interpretaciones, ni medias tintas.

Yo mando, tú obedeces.

Todo lo demás ya sabes...


domingo, abril 07, 2019

Putiferio Puro. Se folla o no se folla?

Una vez al mes vamos a Alicante por motivos familiares.

Más que motivos son obligaciones y dejan poco tiempo al placer carnal.

Pero a pesar de ello, en algunos momentos puntuales se fraguan historias de... no sé ni cómo llamarlas. Ni Femdom ni sumisos ni juegos de villanos, nada, putiferio puro.




Suelen empezar siempre de la misma forma, mi marido va solo porque no nos acopla movernos a todos y se aburre, así que, previa autorización, me la lía. Yo en la distancia me siento osada y envalentoná y le animo, le pincho y él... lo hace. Hace la proposición, en parte porque le encanta ver la cara de estupefacción que se les queda y en parte porque es un puto morboso.

Total, que empieza el circo, yo entro por wasap y nos vamos "conociendo" y cuando por fin voy, me encuentro con medio barrio expectante y yo, en frío, con una vergüenza y unos nervios de la ostia.

Las dos historias más cercanas en el espacio-tiempo las protagonizan un calvo y un mulato (dos de mis fetiches). Aunque en realidad llevan enquistadas un montón de tiempo. Sobre todo la del calvo, porque trabaja en un herbolario y cuando llegamos está cerrado y la historia del mulato, que trabaja en un bar, también se ha alargado porque ha estado de viaje y no hemos coincidido.

Las reacciones a proposiciones deshonestas a desconocidos son de tres tipos, o se apuntan a saco y encantados o intentan quedar conmigo a solas o se enrollan en interminables dudas. Increiblemente ninguno dice que no por convicción. Ninguno dice no porque no me gustas, o no me apetece, o tengo pareja y soy fiel. Porque ser hombre tiene esa presión, es a lo que les han enseñado y para lo que se les ha educado, un hombre de verdad no dice NO a un coño en bandeja, un hombre de los de toda la vida, es sabido que si ve un agujero lo tiene que tapar , venga ya... un poco de criterio.

Ser hombre es como ser mujer pero al revés, porque si a ellos les sale el sí de la presión a nosotras nos sale el no de la castración. Para que no se mancille nuestro honor o por lo menos que no se sepa. Por lo que una mujer que folla y no se avergüenza es una especie rara, incluso diría que agresiva.

Los que más me gustan por supuesto son los primeros, un SÍ inmediato y sin red, lo que me demuestra que follar conmigo les compensa por encima de cualquier tabú o vergüenza. O lo que es mejor, resulta que son unos viciosos y les encanta la propuesta en sí, lo toman como si les hubiera tocado la lotería. Algunos de ellos se convierten en buenos sumisos (Zombie, guapo muack).

Los del segundo grupo son los listos, tú les propones un tema y ellos te intentan llevar a su terreno. Al menos son predecibles y no esconden sus intenciones, con lo que rapidamente pasan al grupo uno o son descartados y tan amigos.

Pero ay los del grupo 3... Estos son muy cansinos, porque son como el perro del hortelano, que ni comen ni dejan comer. Se nota que no les va el sexo en grupo ni las cosas raras o fuera de contexto tradicional, bastante inseguros. Ellos dicen que sí y luego empiezan con las dudas y las preguntitas.

Lo que pasa es que estas cosas nosotros las hacemos sin alcohol y sin nocturnidad, con todos los sentidos en alerta y sin poder echar las culpas a las drogas. A la gente esto le pilla de sorpresa. Pero a pesar de la sorpresa ellos dicen SI y después les cuesta encontrar una salida honrosa. Según mi experiencia los que se lo tienen que pensar no sirven. Si con una proposición así no te da un vuelco el corazón de puro morbo y te vuelve loco de deseo, por mucho que lo quieras racionalizar y aprovechar la oportunidad por probar, no va a salir bien. Pero bueno, desde el momento que tienen las cartas sobre la mesa hasta que "no van" suele pasar un tiempo largo. Y luego está lo más increible, de todas las dudas, de todas las inseguridades, de todo lo que podría pasar, lo que más les preocupa es tener un gatillazo delante de mi marido, tócate los cojones. A veces dan ganas de decir "Hola! Estoy aquí! A quien tienes que impresionar es a mí, no a mí marido" . Esta reacción es de lo más machista y denigrante hacia una mujer que he comprobado en la mentalidad de los hombres. No satisfacer a una mujer y hacer el ridículo está bastante aceptado. Las mujeres tradicionalmente hemos tenido que mantener en secreto nuestras escapadas sexuales porque se nos puede tachar de putas y por supuesto si te quejas de las técnicas o potencia se te va a tachar de superputa porque resulta que encima has tenido otras experiencias y comparas. Y aunque pueda parecer que esto está superado y pertenece a siglos pasados nada más lejos de la realidad. Seguimos coartadas. Esto se lo han montado muy bien los tíos, porque su honor está a salvo y su posible mediocridad es secreto de Estado, es poco probable que la mujer comente abiertamente que se lo ha follado y mucho menos como lo hace. Pero claro, si hay otro macho en escena la cosa cambia, hay un testigo que les desmonta la fantasía y tienen que demostrarle mucho más que a una mujer. La presión se multiplica.

Los dos pretendientes de Alicante son del grupo 3. Para preservar su intimidad elegiré unos nombres al azar y les llamaré Antonio al calvo y Jose al mulato, ala.

A Antonio le cayó el chaparrón el verano pasado, mi marido ya le había echado el ojo porque decía que era mi tipo. Yo nunca había hablado con él pero por lo visto me había visto al pasar. Por supuesto dijo sí. Yo estaba como una reina en la playa dando mi permiso por was y mi marido que no se corta entró en la tienda. No sé exactamente cómo se desarrolló la conversación, porque creo que para no avergonzarme no me lo cuenta todo pero a los 5 minutos ya estaba yo concretando temitas con el calvo. Y bueno... un coñazo de tío inseguro, venga las excusas, parecía que lo estaba violando, pero cada vez que le daba opción a salir corriendo dudaba, no quería soltar el caramelo y ponía excusas a la inversa. Del grupo 3 pasó ligeramente por el grupo 2 e intentó concretar un encuentro a solas. Error, una cosa es que lo propongamos mi marido o yo, pero cuando lo propone un tercero es no. Y como no hay nada que me quite más la líbido que un hombre asustado al final la cosa quedó en tablas. Ni pa ti ni pa mí, nos despedimos y adiós. Por wasap todo se habla muy racionalmente, sin feromonas en el aire. En fin...

Jose entró en escena hace unos meses. Trabaja en el bar de debajo de casa, un bar de dominicanos que se cogen unos pedos de la ostia. Aquí hago un inciso para decir que ha sido una gran decepción descubrir que los caribeños no tienen una sabrosura natural si no que la sacan a golpe de gin tonic, sudaditos y con la lengua enredada, no sé si nací ayer, cierro inciso. Con Jose sí que había hablado porque solemos bajar a tomar café y ya le tenía echado el ojo, es guapo y al menos no bebe que es mucho decir en ese bar. Muy simpático, muy sonriente siempre, muy agradable. En una de sus escapadas en solitario mi marido le expuso la situación. Algo así como: mi mujer quiere follarnos a los dos, te apetece? A mí, como siempre desde la distancia, me pareció una exposición muy adecuada. Y Jose dijo sí.

Enseguida comprobé dos cosas. Una, no se fiaba de mi marido y pensaba que le estaba engañando o tomando el pelo. Y dos, era "sí pero". Sí pero nunca lo he hecho, sí pero nunca me lo han propuesto, sí pero, sí pero... Una vez demostrada mi implicación en el proyecto empecé a trabajarle pero era tan soso acabé por enviarle alguna foto de vez en cuando, a lo que él contestaba "mmm..." , "sexy..." y ya, llegué a pensar que era gay y no se atrevía o no quería decirlo. Pero ahí seguía, sin soltar el bocado ni dar un paso al frente. La última vez que estuve no le vi, al preguntarle me dijo que estaba de viaje y le dije "uy que pena, a la próxima" a lo que me contestó "ya queda poquito". Esa fue la vez que le he visto más desatado sexualmente.

En fin, con este excitante panorama y algún que otro añadido he estado este fin de semana en Alicante, para más inri con el herbolario abierto y el calvo, que se ha dejado perilla (no está feo eh?), hecho un mar de nervios cada vez que pasaba.

Definitivamente el wasap no tiene nada que hacer frente a la vista, el tacto y las feromonas volando. Pero mientras me pienso si por fin los violo o los dejo con sus dudas, hago lo que hacen las putas y las superputas.

Sonreir al pasar, con la cabeza alta y el culo prieto.
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domingo, marzo 31, 2019

La cofradía del Santo Perdón y las excusitas de mal pagador.


Sabía que fallarías. Tarde o temprano siempre ocurre, a veces en las cosas más tontas y sencillas. Justo ahora cuando tenía pensada una tarde de lujuria y sudor te corres sin mi permiso. Se te ha ido la mano y mi leche se ha derramado en ella. Cosa que me cabrea bastante porque a parte de tenerte cachondo a mi disposición, la idea era acumular toda tu leche para mí.

Ahora vienen los lamentos.
—Lo siento mucho... No volverá a ocurrir... No he podido evitarlo, me tiene muy salido Señora...

La cofradía del Santo Perdón y las excusitas de mal pagador.


Para recibir tu castigo te he citado a las 7. Me he vestido con corsé , medias negras, tacones y tanga. Bien maquillada y peinada, una Dómina de manual para que no confundas quien soy y cual es tu lugar.

Llegas con la mirada baja, muy sumiso, una delicia. En cuanto entras te digo que te desnudes. Sin rechistar te quedas en pelota picada, perfectamente depilado y expuesto.
Lentamente doy una vuelta a tu alrededor, mirándote de arriba a abajo. Paso la mano por tu espalda, se te pone la pìel de gallina. Paso la mano por tu polla, responde bien, dura como una piedra con solo dos roces y cuarto y mitad de MORBO.


—Puede hacer conmigo lo que quiera, aguantaré cualquier castigo.
—Por supuesto, pero no creas que esto se va a arreglar con azotes o insultos.
Acerco la mano a tu boca.
—Escupe.
Un salivazo me llena la palma. Con él empiezo a pajearte y con la otra mano te acerco el oído a mi boca.
—No te corras.
—No Señora. —Tu voz suena ya entrecortada.


Te manoseo con fuerza y paro, aprieto tus huevos y paro, y vuelvo a empezar varias veces. Estás haciendo un gran esfuerzo, sonrojado y empezando a sudar.
Cuando ya te tengo bien excitado, te empujo y caes sentado en el sofá. Me agacho sobre tu polla metiéndomela entera en la boca, sujetando la base y los huevos con la mano, apretando fuerte. El glande choca una y otra vez en mi garganta. Una buena mamada es mi tortura para ti. Ahora la saco entera y te miro.


—No te corras.
—No Señora. —Casi no te sale la voz.


Sigo lamiendo, succionando, mordiendo, chupando tus huevos... Realmente estás aguantando como un campeón. Cuando noto el sabor a líquido preseminal sé que ha llegado el momento de parar.


Cojo un cordón y ato tus manos a la espalda. No quiero que te toques en un descuido y vuelvas a cagarla. Tu polla está a punto de reventar, tus ojos suplican piedad. Pero hoy no hay piedad.


Me acomodo en el sofá y me abro de piernas. Con la mano aparto un poco el tanga, estoy totalmente empapada y ya sabes lo que tienes que hacer. Estamos en un punto en el que ya no hace falta hablar mucho.


Te pones a lamer con devoción, a buscar con tu lengua cada recoveco, a morder suavemente mi clítoris como te he enseñado. La tela del tanga de vez en cuando te molesta, se interpone en tu camino y acaba empapada de mis fluidos y tu saliva. En un momento dado alcanzas plenamente mi clítoris y haces bien tu trabajo provocando que me corra en segundos. Cuando termino de correrme tu lengua sigue ahí, dando suaves lamidas, alargando mi placer. Muy bien perrito, pienso ( pero no lo digo).


Por fin me incorporo y te suelto las manos. Tu polla sigue dura, sé que te encanta lamer.


—Vístete


Bajas la mirada, no te atreves a protestar, así que te vistes lentamente mientras observo reclinada en el sofá con las piernas cruzadas.


Antes de irte te digo que me des la mano, la levantas con miedo, lentamente, como si fueras a recibir un golpe de fusta, joder...es que aún no me conoces? No entiendes muy bien hasta que te desabrocho la pulsera que te distingue como una de mis propiedades. Tu cara es un poema.


—Señora... Por favor...—Ahora si que no has podido aguantarte.
—Tienes una semana para recuperarla.


Y tu asientes malhumorado aunque con un halo de esperanza. Antes de cerrar la puerta tras de ti incluso me parece ver una sonrisa. Sí, estás para comerte ahora mismo, mordiéndote el labio y sonriendo, diciendo que no con la cabeza, me encantas, eres un puto vicioso... Pero hoy te vas calentito y empalmado para casa, la eficiente y sencilla doma clásica de toda la vida.


Volviendo por el pasillo ya llevo los zapatos en una mano y tu pulsera en la otra. Dando un suspiro me dejo caer en la cama boca arriba y mientras hago girar la pulserita de cuero en mi dedo índice no puedo evitar que se me escape una sonrisa. 



Puede ser una semana muy muy divertida...

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domingo, marzo 24, 2019

Lecciones para mi esclavo "Javier" (manual del perfecto sumiso)


Si hay algo que se valora en este mundo (y en el otro) es la DISCRECIÓN. Una discreción de ida y vuelta.
Independientemente del rol a desempeñar no es agradable que una de las partes utilice la información disponible para ejercer una influencia de cualquier tipo sobre la otra.
Ni siquiera una insinuación de ese poder es aceptable para empezar una relación de este tipo (ni de ningún otro).

También me han dicho que se cotiza al alza la HONESTIDAD. Empezando por uno mismo "Quien soy, que quiero, YO" para poder responder a "qué puedo ofrecer".
Se puede tener un mal comienzo, un mal día, un mal despertar, pero...

Recuerdo con extrema añoranza cómo hace 20 años mi esclavo más amado, la primera vez que me vió, decidió convertirse en mi esclavo.
No lo supe entonces sino 13 años después. Se mantuvo en la sombra de un segundo plano hasta llegar a convertirse en mi amante INVISIBLE y con el devenir del tiempo llegó a ser mi esclavo más amado.

Nunca habla de altura, centímetros ni de cuestiones estéticas propias. Él incluso ni me habla muchas veces.
Él no me quiere para él, me quiere para mí.
Para verme feliz.

DISCRETO
HONESTO
INVISIBLE



Los juegos son divertidos, emocionantes, excitantes.

Diviértete, emociónate , excítate.

Yo juego a ser Dios, tú juegas a adorar a tu Dios.

El "tira y afloja", hay que medir las palabras, los gestos, tensarlos hasta el límite, soltarlos y respirar. Y dejar respirar. A veces se rompen y queman y una disculpa y un tranquilo los repara y vuelven a iniciar el juego.

El "deseo". El deseo contenido, paciente. Pero no oculto, porque el deseo oculto muere solo. Y si no hay deseo nada tiene sentido. Si no te deseo prefiero un camarero. Si no me deseas que te den.




La "entrega" . Sin peros, sin reservas, sin excusitas ni tonterías. Si entras ven con todo y con todas tus fuerzas, no acepto menos. No ofrezco nada pero lo doy TODO.

Hay días que no hablamos el mismo idioma, entonces es mejor no hablar. Una mirada lo dirá todo. O nada. No es emocionante?

Así que la próxima vez vendrás, y como el zorro te sentarás lejos, y mirarás y no hablarás. A pecho descubierto, honesto y vulnerable.

Y no pasará nada, pero entre la multitud y en la distancia, todo habrá cambiado.

Este es mi juego.

Quieres jugar conmigo? 
Yo mando, tú obedeces.



Un esclavo debe ser y estar orgulloso.
Orgulloso de conseguir la atención de su Ama.
Orgulloso de dar lo mejor de sí mismo siempre.
Orgulloso de ser quien es y pertenecer a quien pertenece.
Orgulloso de esforzarse al máximo y conseguir complacer , incluso llegar a ser imprescindible.
Es un hacedor de placer y felicidad.
Y eso es un gran motivo de orgullo.
Pero al igual que el poder se le puede subir a un Dominante a la cabeza y volverlo gilipollas, el reconocimiento a un esclavo puede volverlo prepotente.
Y si hay algo peor que un Dominante gilipollas, es un esclavo prepotente.
Y yo quiero un esclavo HUMILDE y RESPETUOSO para poder sentirme también ORGULLOSA de él. Humildad y respeto que debe demostrar no solo en su trato hacia mí sino hacerlo extensivo y ser impecable con cada persona con la que trate.



HUMILDE

REPESTUOSO
ORGULLOSO

Estos meses has aprendido mucho, a aceptar quien eres y a quien perteneces.
Has aprendido el poder del silencio, la desesperación de ser ignorado.
La paciencia, el placer de retardar los momentos, la incertidumbre del futuro.
El valor de una disculpa.
La perseverancia.
Entraste marcando tus límites, tus deseos, tu disponibilidad. Presumiendo de no venderte a cualquiera.
Pero entonces no sabías que yo no era cualquiera.
Te indignaba que usara lenguaje vulgar y soez, pero entonces no sabías que bailo con el lenguaje como me sale del coño.
Te reconcomía mi libertad sexual, pero entonces no sabías que mi placer llegaría a ser el tuyo.
Me pedías castidad forzada, pero entonces no sabías que tu castidad te vendrá impuesta por ti mismo.
Dices tener tus necesidades sexuales cubiertas, qué sabrás tú cuales son tus necesidades ni de nuevos mundos.
Has aprendido mucho y dices haberte rendido a mí. Sin llegar siquiera a oler mi pelo. Lo que no sabes es que te rendiste el día que te elegí, hace casi 4 meses.
Pero entonces no lo sabías. No sabes nada Javier.



Yo te enseñaré.
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