miércoles, diciembre 14, 2016

Historia de un adiestramiento: Mario (0)

Necesito un nuevo perro. Un pequeño entretenimiento para mis ratos de ocio y para las noches frías.   La verdad es que hace bastante tiempo que no disfruto de un adiestramiento completo, empezando de cero. Los premios, las pruebas, los castigos... Enseñarle a lamer mi coño con gula, a masajearme los pies, resbalando por mi empeine con devoción, a aguantar la corrida para soltarla justo cuando yo quiero, cuando mi aliento en su oído se lo ordena: - Córrete...
Un susurro y una explosión.
Hay tantos trucos y piruetas que un buen perrito puede aprender... Definitivamente necesito uno nuevo...
...
..
.
Él es un sumiso de los que se van quedando en tareas pendientes.

Encuentros relegados, mensajes sin contestar, planes sin concretar, un indeterminado "pronto" es mi respuesta favorita a casi todas sus preguntas.
No recuerdo cuantas veces le he rechazado o declinado sus ofertas, ni cuantas veces mi esclavo más amado me ha sugerido "estás ciega" refiriéndose a él.

Tiene algunas características curiosas.
Hace más de un año que nos conocemos y sigue esperando su turno.
En estos tiempos y en este medio, su perseverancia es, cuanto menos, inusual. Sin llegar a resultar pesado, cada cierto tiempo me ofrece sus servicios. Chófer,  masajista, recadero, lamedor... Lo que sea, lo que yo quiera, paciente, sin enfados o malhumor por las negativas, siempre atento, siempre dispuesto.
Como no tiene experiencia en rancios protocolos de vez en cuando olvida el "Señora" y me tutea. Y yo, que aún no lo he hecho mío y además me considero una Ama sencilla y poco protocolar, le dejo respirar, hago como que no me he dado cuenta y sonrío maliciosa, pensando en cómo me voy a divertir corrigiéndole cuando llegue el momento. Los sumisos que meten la pata de vez en cuando me resultan encantadores.
Parece dispuesto a todo, aunque no está exento del clásico miedo a lo desconocido. Esa mieditis aguda que surge en el momento en el que un sumiso novato nota que empiezo a tomarme en serio su ofrecimiento,  y que le hace a mis ojos aún más apetecible.
Vicioso, de mente abierta, servicial, con ganas de aprender y sobre todo experimentar. Que se dice pronto...

Sólo una vez le he tenido frente a mí. A veces improviso encuentros y ese día yo silbé y él vino. Me esperó en la esquina acordada mientras yo terminaba unas gestiones. Cuando me acercaba por su espalda pude comprobar que las fotos no le hacían justicia. Puse mi mano en su hombro y esto le provocó tal respingo que pensé que le iba a dar un infarto.  Me divirtió verle tan nervioso en los dos minutos concedidos. Me divirtió también que los nervios no le impidieran sacar la lengua cuando me despedí con un beso en los labios. Me gustó que se fijara en que llevaba las uñas de los pies pintadas de rojo. Tonterías mías que sin embargo me sirven para tomar grandes decisiones. Ese día, mi gran decisión fue que le daría una oportunidad.

Pero ésta se ha ido postergando, unas veces por pitos, otras veces por flautas, hasta el día de hoy.
Hoy, por fin , ha llegado su hora. Se me ha metido en la cabeza pervertirlo, convertirlo en mi puto perro, mi zorra, mi marioneta. Y cuando algo se me mete en la cabeza solo contemplo un camino y solo entiendo una forma de recorrerlo, con paso firme y a muerte.

Voy a sacarle jugo, exprimir su esencia y saborearla gota a gota.

Mi nuevo proyecto se llama Mario y voy a tomar su voluntad para que pueda ser libre.

Aquí empieza la historia de su adiestramiento.




(Y ahora voy a comunicárselo, que aún no lo sabe. Aunque premonitoriamente me ha llegado éste mensaje suyo:
-Quieren domarme, una pareja me ha escrito. Les he dicho no, que ya tengo Ama/Señora.)


No te preocupes tengo para todos. COMPARTEME. ¡Gracias!

12 comentarios:

  1. Seguiremos el adiestramiento de tu nuevo perro con mucho interés.

    Besos.

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    1. Espero que esté a mi altura y a la de la audiencia ;).
      Un abrazo.

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  2. La envidia me corroe !!! para que negarlo

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    1. Querido jorge, siempre puedes esperar en tareas pendientes. Aunque el purgatorio no es un lugar agradable.

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  3. Ahí estoy pues, en tareas pendientes, que es menos que nada.

    ¿El purgatorio es donde se está babante todo el tiempo, no? (es broma)

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  4. Que suerte la suya... y que envidia la mía

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  5. Culo? me conformo casi con pies, Señora

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  6. Yo me siento identificado con uno de esos esclavos primerizos miedicas, a los que el roce de un dedo sobre la piel ya les pone a mil. Sin embargo, cuando leo algunos de tus artículos me siento con confianza. También vulnerable pero con la confianza de que podría dar un paso y dejar el mundo avainillado

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