domingo, julio 31, 2016

Diosa Rambha

Ejercicio práctico de paja controlada
Mi maestro, mi mentor, mi consejero y mi conejillo de indias...
Está medio adormilado en la cama cuando llego de la ducha.
- Has dormido?
- Un poco...
Hace como que no ve mi desnudez ni mi cara juguetona, pero como le conozco, ignoro el que me ignore, me tumbo a su lado y comienzo a acariciarle el pecho.
Anoche estuvimos viendo un  vídeo. Ansiosa por aprender nuevas técnicas le había pedido que me mostrara unas escenas donde unas manos expertas arruinaban 4 orgasmos de una joven polla. Y ahora, con la imagen en la cabeza del descomunal orgasmo que provocó la Señora en la quinta corrida del joven, ya sin leche y exausto, me muero por pasar a las prácticas.
Así que poco a poco bajo la mano y empiezo con caricias suaves. Su/mi polla empieza a endurecerse.
Aprieto un poco, suelto, sigo con roces, suave... lento... Me incorporo, esto va a ser largo y quiero estar cómoda, con buen ángulo. Le bajo el pantalón, abro un poco sus piernas y me sitúo frente a su polla que ya está dura. Estoy trabajando, fría, profesional, sin historias ni morbo. Eso me provoca un morbo tremendo ¿? Y sigo a lo mío, en este juego que hemos  improvisado y que trata de ignorar las calenturas .
Él se da cuenta de mis intenciones y me lo hace saber.
- Qué? Practicando?
Asiento mientras vuelvo a apretar, la inclino hacia abajo, a contranatura le doy unos meneos rápidos y fuertes.
- Nunca tengas prisa.
Suelto. Caricias, saliva, toquecitos en los huevos.
Le miro la cara, está interpérrito, mirada fija, respiración tranquila. No se si voy bien. Joder...
- Dame pistas...
- Tienes que espabilar.
Cabrón... Tener un hijoputa de este nivel en casa tiene muchas ventajas pero las clases  son duras, se convierten en verdaderos ejercicios de intuición, técnica e imaginación.
Para ser fiel al vídeo falta un anillo de silicona, un condón customizado hará las veces. Así que me levanto y cojo uno del bolso. Con toda su parsimonia corta la punta  sin prisas, como con desinterés, si no fuera por la dureza de su polla cualquiera diría que se aburre. Muy bien... seguimos con el juego, aunque su polla reviente y yo tenga el coño empapado.
Al intentar ponérselo se rompe.
- Está pasado nena, haz el favor de tirar todos los que tengas por los bolsos.
Eso me da que pensar, tener condones caducados en el bolso es como una afrenta, tengo que hacer más la puta.
Cojo uno del cajón de las bragas, estos los tengo controlados. Repite la operación, esta vez sí. La presión hace que se le marque una vena enorme a lo largo de toda la polla que coge inmediatamente un tono amoratado y provoca un aumento del capullo considerable. Eso hace que me resulte irresistible.
Me entran unas ganas terribles de meterme ese capullo hinchado, pero me aguanto, estoy en clase...
Tengo que mantenerme en mi papel y sigo pajeando muy lento, casi como un masaje relajante, luego fuerte, ensalivo, sigo suave, vuelvo al rápido. Me noto mojada y palpitante, empiezo a estar desesperada por meterme esa polla, dura como una piedra. Disimuladamente, como quien no quiere la cosa, como si fuera parte del ejercicio, la acerco a mí, meto solo la punta y sigo pajeando mientras se empapa ahora de mi coño mojado.
Al rato la saco húmeda, no se si ha sido buena idea, me ha encendido más si cabe.
Y él sigue impertérrito, me repatea no descontrolarle, que no me suplique follarme, que aguante mi tirón. Y en esos pensamientos estoy cuando mando la práctica a tomar por culo y le aviso:
- Me la voy a meter. 
- Peligro... me puedo correr en cualquier momento.- Será cabrón! Cómo puede estar a punto de correrse y mantenerse impasible?
Me quedo unos segundos dudando,  la decepción debe notarse en mi cara y en ese momento le oigo sacar su lado más sumiso, mi esclavo más amado aparece entonces para satisfacer mi capricho, una parte de él a la que solo yo tengo acceso, algo que es solo mío.
- Venga monta, yo aguanto. Pero muy despacio.
Lentamente va entrando en mí, aprieto mis músculos vaginales para sentirlo prieto, profundo. Apenas me muevo, mi intención es que mi hombre no se corra hasta que yo no termine, en ese momento aún no sé que voy a descubrir otra forma de follar. La voy dirigiendo suavemente a los puntos que más me estimulan.
- Despacio, fóllate para ti. El tío no importa.
Y lo hago, me incorporo para empezar con la mano derecha a acariciar mi clítoris mientras sigo acompasando los movimientos del coño con la polla que tengo dentro. Una polla que ahora mismo se ha convertido en un trozo de carne caliente que voy a usar para mi placer. Un consolador que arde. Cierro los ojos, contraigo y suelto, empujo hacia abajo, un milímetro hacia delante, presiona mi punto g, vuelvo a contraer. Cero roces, todo presión. Con la mano sigo pajeando el clítoris que está erecto y húmedo, cuando mas lo acaricio más se contrae mi coño y más placer obtengo.
Y poco a poco, sin aumentar la velocidad noto que voy llegando, sus palabras suenan como un susurro agradable pero desde este estado de Nirvana no sé lo que dice, tampoco me interesa. Estoy aquí, ahora.
Noto el calor que sube por mi pecho, noto las contracciones, las convulsiones, noto como caigo en un éxtasis tranquilo y sin embargo brutal. Noto la relajación absoluta de todos mis músculos , sin sudar, sin esfuerzo. Droga dura. Así es como debe follar la Diosa Rambha.
Suavemente salgo de este trance para tumbarme a su lado sonriendo. Curioso me pregunta.
- Que tal el polvo tántrico?
Suspiro mientras sigo sonriendo.
- Luego te lo cuento....


No te preocupes tengo para todos. COMPARTEME. ¡Gracias!

4 comentarios:

  1. Una experiencia excitante,el comportamiento de él me ha encantado y como su Ama ha sabido llevárselo a su terreno también.

    ResponderEliminar
  2. Sí es que se sabe cómo empiezas pero no como acabas!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja pues si, yo siempre digo que :"Nunca se sabe por qué camino irán las cosas... "

      Eliminar